Tuesday, May 17, 2005

Día de viento

Hoy me he decidido a volver a escribir aquí. Hace un rato me he sentido triste. Triste por todo el tiempo desperdiciado corriendo detrás de sueños con alas, pero también porque se me hace muy dificil mirar al pasado últimamente. Creo que es porque el pasado ya no es tan recurrente para mí como lo era antes, y también porque pienso que el tiempo me ha otorgado cierta sabiduría; algo he aprendido de todo lo acaecido en estos últimos 5 ó 6 años, y principalmente, puedo afirmar que fue y sigue siendo triste.

Quizá hace 3 años pensara que la cosa iba a ser temporal, o que el dolor iba a ser siempre infinito. Pura exageración. Y es muy triste estar deprimido durante 3 años y pico, sobre todo cuando tocan de lleno a la adolescencia, que se supone que es la mejor época de tu vida.

Y nadie lo sabe, y si alguien tiene alguna constancia de esto, no le debe dar mucha importancia. Está claro que no saben lo que es estar así durante todo este tiempo. Y no me quejo de vicio no, porque bien podría decir y de hecho diré que si bien mi vida en momentos determinados ha sido insoportable hoy lo es totalmente, con la salvedad de la conciencia de una persona triste formada a través de los años.

Por ello, la lista de cosas que me joden hoy en día:

- Acordarme que durante años me consideré una mierda, incapacitado para hacer cualquier cosa de provecho, y muy poca gente por decir nadir me apoyó entónces.

- Acordarme de lo mal que lo pasé durante el tiempo que os quise (Ya sabéis quién). Y aquí varios apartados: Idealizar a alguien que cuando finalmente descubres quien es -dos años después- no es quien tú te pensabas. 2º Pensar que porque alguien se porte bien contigo de manera altruista cuando estás mal significa que esa persona te quiere a ti especialmente. 3º Mismo caso que el anterior, añadiendo lo siguiente: Querer dar todo por una persona que no es capaz de comprender nada de lo que pasa y menos de aguantar la agonía de servidor, haciendote sentir inútil y más hundido aún, con cada insulto que ella pronunciaba.

- Acordarme de que cuando estás hundido en la mierda es mejor no recurrir a ninguna amistad (por lo menos las mías) porque a veces te dejan tirado, o te hunden más.

- Haberme culpabilizado única y exclusivamente cuando los culpables de mi ruina son algunos más que el menda.

- Haber perdido el norte, los ideales, y las ganas de encontrar algo que acabe con toda la desidia y la derrota que siempre me han acompañado. (esto ya lo he repetido varias veces)

- Haber pensado que el hecho de ser (mejor dicho intentar ser) bueno con los demás implica caer mejor u obtener mayores progresos y satisfacciones en la vida a nivel personal y emocional.

- Haber creído que el hecho de desvivirte por alguien tiene que significar algo para la otra persona cuando hay confianza.

- Haber considerado que es más importante saber apreciar la calidad humana de las personas o las pequeñas cosas de la vida que los caballos de tu coche, o el contorno de tu cuerpo y tu jeta.

- Todos y cada uno de los recurdos de días tristes en los que mi vida no valía nada y/o lloré desesperadamente (que no son pocos).

- Pensar que ser superficial con quince años tiene cura cuando la gente llega a veinte.

- Estar tan encabronado que resultas ser borde con la gente, debido a todo el odio y la rabia acumulados.

- No haberme preocupado como debiera por la gente que me rodeaba y me rodea.

- Haber contribuido con mi timidez y mi orgullo (curioso, ¿eh?) a crear una imagen -que ya es fija- a mis amigos de siempre diferente a la que yo intento aspirar.

- La soledad a través de los años, que deja tocada la autoestima, no sabéis de qué manera

- Y tantas y tantas cosas que no recuerdo pero siguen en mi cabeza.

16º y estamos a 17 de Mayo, 40 km/h de viento, hace frío para mí, y me recuerda al invierno.