Friday, March 27, 2009

Agridulce

Pues nada... semana asquerosa, menos mal que ayer pude hablar con la gente, y hoy con ella, y parece que la cosa está solucionada. Y me siento mucho mejor, aunque claro, siempre queda el regusto ese del mal rollo que tarda bastante en desaparecer (y más en ella, supongo).
Por si fuera poco, esta sensación viene acentuada por el hecho de que mi amigo está en Madrid, y va a quedar a 200m de donde va a estar ella, y quiere que vaya... han quedado ellos dos y todo después (información que no necesitaba). Sinceramente, no estoy yo como para andar haciendo el gilipollas.
Ahora que se todo esto, me siento peor. Peor porque sí, tengo celos, y para algo bonito que tengo en muchísimo tiempo (decir que lo más tampoco sería tan exagerado, habida cuenta de mis grandes éxitos con las relaciones) pues resulta que termina como siempre, y ¿surge el amor? sin poder hacer yo nada. ¿Deja vu? Pues sí.
Hay que joderse, no soy más que un rollo (como ocurre siempre, y cuando digo siempre es todas y cada una de las veces que he tenido algo) o ni siquiera eso, porque ella lo define como algo puntual, no estar de rollo. Respecto a lo suyo con mi amigo, pues parece diferente a algo puntual, y me lo tengo que tragar en directo (y en diferido).

Bueno, esto lo que hay, ¿Qué puedo hacer?

Cagarme en la puta mil y una veces... maldita sea mi suerte






Saturday, March 21, 2009

Lisboa

Estoy cansado, y creo que tengo fiebre. Mi estado anímico podría calificarse como errático. Ayer pensé en aquella comparación que hacían en una película japonesa de la que no recuerdo apenas nada entre la comida y el amor, refiriéndose a lo efímero que es y a que hay una fecha de caducidad para todo.
Y no voy a hablar de amor, sino de orgullo... ya sabía que lo bueno se acaba, a veces vuelve, pero es estúpido esperar que vuelva algo concreto. Sabía que llegado un momento me dirías no y mirarías a otro lado, y yo debería hacer lo propio. Y eso pasó, durante al menos un par de horas. Hasta que como era de esperar por esa parte de mí que me jode la vida dictándome exactamente cómo se van a estropear las cosas, le plantó un beso en la boca a mi amigo. El mismo miedo de siempre y el mismo desenlace. Y casi tres meses sin llorar a la mierda de un plumazo. Vuelve la ansiedad; me empiezo a hacer daño otra vez y por ende a los demás, sin importar absolutamente nada. Y a estas alturas de la película no sé como pedir perdón.
Me duele que duerma con él, yo quisiera estar ahí y no pasar frío como ahora mismo.
Sí, no soy más que otro radio en la rueda...

Lord, I Question Whether I've had my fill
Lord, I Question whether I can take much more
you may laugh as I lay here bleeding baby
no more afters or befores

Some day you'll know just how I feel
you left me there twice before
Some day you'll know just how it feels
shattered, cast aside, stripped of your pride
like you were never nothing special
made you feel like another spoke in the wheel

so you say I'm just another dollar babe
so you say I'm just another day yeah
once my blood was strong but now it's jaded and it's thin
unlike you I can still tell right from wrong

some day you'll know just how it feels
while you left me there twice before
some day you'll know just how it feels
shattered, cast aside, stripped of your pride
like you were never nothing special
made you feel like another spoke in the wheel

some day you'll know just how it feels
while you left me there twice before
some day you'll know just how it feels
shattered, cast aside, stripped of your pride
like you were never nothing special
made you feel like another spoke in the wheel

Tuesday, March 03, 2009

Bulgaria y Rumanía

Nunca pensé que tanto frío pudiera hacer feliz a nadie.
Claro que cuando nos besamos no hacía frío, o yo no era capaz de sentirlo. Lo malo es que no se si no lo sentía por la felicidad del momento o por el alcohol que llevaba en sangre. En todo caso, fue bonito, y como prometí un día hace ya mucho tiempo, también tienen cabida en este blog los momentos realmente buenos. Los que me causan una emoción tan intensa y a la vez tan opuesta a los sentimientos que he ido describiendo aquí a lo largo de cuatro años.
Rumanía y Bulgaria son, sin más, felicidad pura.
Ya dejó de importarme andar con la nieve hasta las rodillas, resbalarme en el hielo, o morderme la lengua. De hecho tampoco recuerdo siquiera si antes me importaba o por qué. Eso es lo realmente bueno, no acordarte de cómo pensabas antes, ni de como sentías, porque simplemente eso ya no importa. Importa hoy y ahora. Y ahora yo estoy en mi casa y tú en la tuya. No hay nada que nos vincule más allá de las noches de Madrid o de Sofía y nuestra sincera amistad por el día.

Suficiente para ser feliz.

Inciso

Hay una gran diferencia entre tú y yo.

Siempre lo supe, pero a causa de mi pésimo estado emocional nunca lo diferencié de otras -absurdas- ideas individualistas por las que debía sentirme mal conmigo mismo.
Era algo que no tenía nada que ver con lo que sentía, ni con la persona a la que idolatraba.

Mi abnegación por la felicidad de terceros es lo que me diferencia de tí. El mundo está lleno de personas como tú, que creen que tienen la verdad absoluta en torno a la verdad y a la mentira, a lo bueno y a lo malo, a lo justo y a lo injusto. Eres miserable y es una pena, pues nunca te darás cuenta.

Por eso sé que acabarás votando al PP, y yo no.