Wednesday, June 22, 2005

Fracaso

Son las 12, el punto de inflexión entre la noche y la madrugada.

Siempre, o por lo menos desde bastante tiempo, me siento triste a esta hora. Hoy la cuestión se reduce a la pérdida de contacto con la gente del pueblo que ha ido haciéndose cada vez más grande. Así lo siento yo. Sobre todo con determinadas personas... quisiera ser como vosotros en la tristeza y en la felicidad pero no es posible por una cosa que llevo a cuestas desde hace años y me pesa bastante, que no es otra que el pasado.

Mi pasado habla de fracaso, de sueños rotos, de madurez e inmadurez y de fuertes desilusiones y desengaños con la vida. Hoy en día nada compensa todas estas circunstancias pasadas, y cada vez creo con mayor convencimiento que nada lo compensará. Me podéis llamar negativo, pero es muy dificil tomar otra perspectiva cuando se cuenta con una carga de este tipo; aún así yo lo intento y lo sigo intentando, a veces lo consigo, pero muchas otras veces fracaso. Rima porque así lo he querido.

He pensado que tiré toda mi adolescencia a la basura (jode que te cagas), y lo mismo estoy haciendo con mi juventud, a pesar de que se que no lo debería permitir. Pero para mi desgracia sigo pensando lo que escribí hace mucho tiempo, y de hecho posteé más abajo: "en esta vida, no hay ni un solo motivo como para ser alegre". Ahí me he quedado.
Y es que pienso que si sigo así, llegará un punto -tal vez mañana, dentro de 5 años, o de 10- que este 'bagage' sea excesivo y no merezca la pena vivir con todo ese hipotético peso a las espaldas. Me engañaría a mi mismo y a los demás si no dijera que cada día me levanto con ilusión de que mi vida pueda cambiar de manera significante. Pero no penséis que soy tan ingenuo de pensar que esto puede ocurrir de la noche a la mañana, quizá hace unos meses efectivamente pudo ser así, pero a día de hoy estoy desengañado totalmente con la nueva etapa que creí empezar en septiembre y que, sin embargo, no ha sido más que una continuación de las anteriores. Por esto digo que no encuentro señales en mí lo suficientemente fuertes como para afirmar que mi vida esté cambiando, o halla cambiado. De ahí mi tristeza; sigo como siempre y ya no se a quien acudir cuando me encuentro mal. Hoy por ejemplo, escribo en mi blog. La desesperación ataca de nuevo.

Si alguien lee todo esto, por favor rogaría que dejara comentarios, se agradecerían.