Monday, September 01, 2014

Liberacion

La cabecera de este blog reza: Penurias, y alegrías.

Aunque no me siento capaz de leerlo entero por vergüenza ante las faltas de ortografía, la cantidad de cosas repetidas hasta la saciedad que hay, y por el desorden emocional que podría causarme, estoy seguro de que nunca he tratado ninguna alegría verdadera. Hablo de alegría con mayúscula. Sí penurias, casi siempre con minúscula. Las alegrías con mayúscula han quedado fuera porque no he sabido nunca diferenciarlas, pero haberlas, haylas (como las meigas).

Llevaba tiempo pensando escribir algo hablando de cuán largo es llevar 5 años sin tener nadie a quien querer en secreto, pero me doy cuenta que es mucho largo más llevar quince sin quererse a uno mismo.

Por eso, esto tiene que cambiar. Hoy he sido sincero conmigo mismo y he tomado una decisión. Cambiar todo lo anterior.
Muchas veces he tenido miedo al fin, pero hoy no es el fin, es el principio. El principio de fin del principio.


Me seguirán gustando las canciones tristes, eso sí. No puedo evitarlo