El primer pensamiento que tengo todas las mañanas al despertar, medio grogui por el sueño y con las pestañas pegadas, son recuerdos. De 2004-2009. El pensamiento consiguiente consiste en contar los veranos que han pasado hasta hoy y lo ulterior es sentirse triste porque todo se fue para siempre. Entonces no creo que supiera que iba a rememorar momentos que parecían de mierda para el resto de mi existencia. Supongo que no fueron tan horribles, o soy imbécil y les tengo cariño. O entonces no parecía todo tan clarinete y
En cualquier caso, no hice nada. Ni hago nada hoy. Siempre fui más o menos yo, con todas mis sombras y mis luces, que supongo pocas por ser incapaz de descifrarlas.
"Tal vez todo lo que muere regrese algún día" dice Springsteen. Ojalá y tal, que es todo aburridísimo, triste, y cada vez más decadente.
