Este fin de semana ha estado
bien... bueno, realmente hablar de fin de semana es decir demasiado dado que queda reducido al viernes noche. El resto del tiempo he estado sólo en casa.
Voy a hablar de
alguien que nunca tuvo cabida en el blog, pues no quería que lo leyeran 3as personas (ni segundas, jeje, aunque entonces ni siquiera sabía que lo leían) pero en el fondo habría dado igual, porque total, no hay más que ver cómo estamos a día de hoy. En cualquier caso, de esto extraigo la conclusión de que, de ahora en adelante, expresaré lo que quiera sin ninguna
autocensura, pues es mejor ser sincero aunque duela (o no duela). En general es bueno ser sincero. Lo que pasa es que mucha gente no lo es.

Se llamaba
no importa, y aunque me cuesta reconocerlo es la persona que más cariño me ha dado y cosas más bonitas me ha dicho en toda mi vida. Fue distinto a otras veces; ella era
guapísima (siempre me pregunté por qué estaba conmigo) y además me aceptaba como persona depresiva y sumamente introvertida (aunque quería que
sonríera) Supongo que ella merecía la pena más que nadie y ahí se quedó la cosa. Pero no fue mi culpa, fue ella la que quiso dejarlo. Supongo que era un momento en que ambos
necesitábamos algo así y nos vino bien... aunque pensándolo desde la distancia (y desde el año casi que estuve sin verla) es
triste. En cualquier caso seguimos siendo amigos y eso está bien.
Por otra parte estoy asqueado, el plan del puente de
diciembre no me llama nada, no creo que haya que dar más detalles. Hoy me han vuelto a rechazar, no es nadie a quien realmente aprecie (ni mucho menos quiera) pero jode. Supongo que al orgullo, que creía extinto, o más bien al amor propio (este idem).
Creo que soy un inconsciente, porque llevo sin ir al
psicólogo desde principios de septiembre. Realmente he dejado de ir porque no me cuadraban nada los horarios y no tenía tiempo. Ahora ya he encontrado un hueco, pero como siempre pasa en mi vida, no llamo... no lo hago. Si hasta el mes de
octubre me iba encontrando poco a poco mejor, algo ha cambiado. Estoy en plena regresión, como el PIB de la zona euro. Y vuelvo a tener tantas cosas en la cabeza que no me centro en los estudios;
descuidados andan, pero
no abandonados como el año pasado. Espero que la situación no se deteriore más.
Evidentemente, tengo que poner de mi parte, de hecho es sólo eso, porque nadie me va a echar un cable (la verdad es que tampoco lo espero) ni a preguntar qué tal estoy. Es mejor leer esto y así enterarse, no sea que demos señales de que alguien nos importa a la hora de preguntar
cómo me encuentro. Quizá yo no importe, pero me consuela saber que a las personas a las que no importo, ellas tampoco me importan nada.
Aunque me agobio es distinto al
año pasado (y al anterior, y al anterior, y...) no tengo a nadie en la cabeza a quien admirar como si fuera un
dios, y eso es una ventaja. Ventaja porque no pierdo el tiempo con alguien que no se lo
merece y ventaja porque es una cosa menos en que pensar. Se que esto puede doler, pero es mejor que sea así porque es mi manera de cortar con las cosas. Y de hecho así lo creo. Yo puse
muchísimo más de mi parte que tú. Al margen de que fuéramos amigos eso siempre fue evidente y ninguno de los dos supo cortar con ello (y yo no hubiera podido) con lo que al final quedé a remolque de todas tus
palabras. Y aunque fuera un
brasas, estuve siempre que te hice falta. No te merecías nada de eso, de hecho no se si alguien se lo merece. De momento no; me guardo el amor como si fuera un
defecto horrible que no hay que mostrar, pues al final siempre me termina jodiendo. Y a los demás también. No es una
actitud sana, pero hoy por hoy es lo que hay.
Individualismo, hablemos de él... hoy ha terminado la cumbre de
Washington, y queda más claro que el agua que el sistema no va a cambiar mucho. Las máximas que han quedado para la historia han sido "hay que respetar el libre mercado, el
capitalismo, etc, etc" O lo que es lo mismo, el sistema no es capaz de reconocer sus errores y corregirlos, luego
Marx cada vez va teniendo más sentido hoy en día. Nadie esperaba un giro radical, había que ser un iluso, pero desde luego las conclusiones que se extraen son poco alagüeñas. Más de lo mismo, y como
acertadamente dijo Espe, la culpa es del
intervencionismo. Algunas cosas positivas se pueden extraer, como la voluntad de ZP de acabar con los paraísos fiscales (me río yo) o la posición francesa a favor de una mayor
regulación (no se porque dicen mayor cuando ahora es nula) de los mercados financieros. Queda claro y sobra decir que el individualismo es la doctrina que indiscutiblemente
controla el sistema,
sostiene el capitalismo y
mueve el
mundo.
Pero no nos engañemos, es propio de ilusos pensar que algo va a cambiar en beneficio de un amplio número de personas cuando nosotros sólo buscamos el
propio. Y no estoy hablando a nivel del primer mundo, ni siquiera a nivel de Estado. Estoy hablando a nivel
personal. Tampoco estoy hablando de
supervivencia pura y dura, ni de cualquier otro instinto primario. Hablo de los momentos o situaciones cuando una situación nos puede favorecer en decrimento de otra persona, especialmente cuando es un
amigo, pues jode más.
Nadie es una
ONG, evidentemente, pero yo debo de ser gilipollas porque he sacrificado muchas veces el interés propio en favor de la gente a la que quiero. De hecho lo hago constantemente, pero son cosas
pequeñas. Intento desesperadamente agradar a la gente por dos motivos: uno. porque pienso que genera
empatía; y dos, porque creo que es lo correcto y por ello es mi manera de
actuar.
Pero claro, llega un día en el que te llegas a arrepentir de no haber jugado con la gente como hace todo el mundo y haber salido
beneficiado. Haber barrido para casa, vaya...
Pero no es mi estilo, ni lo será nunca. No creo nada en ello y además me parece
miserable. Lo chungo del asunto es que, para una cosa que hago bien (y lo que es más increible, me lo
reconozco a mí mismo), nadie es capaz de verlo, o por lo menos no de darle una importancia determinada... en resumen, ¿por qué no se me quiere si soy bueno? (risas)
Y para encontrar la respuesta, voy a ofrecer una visión
darwinista de las relaciones humanas. El hombre, como la amplia mayoría de los machos dentro de los mamíferos, es el el encargado de cortejar a la hembra (en este caso la mujer). *Esto es cierto aquí y en
Lima, no hay más que ponerse a observar* Sin embargo, el macho raramente selecciona a la hembra, sino que naturalmente viene siendo al revés. Ellas seleccionan. Y, como animales que somos, buscarán una serie de características abstractas que de alguna manera u otra correspondan con un material genético bueno y con un hombre que pueda asegurar descendencia y ulterior protección. Evidentemente, no creo que ninguna mujer piense en la reproducción a la hora de ligar, pero el instinto existe y está ahí. Igual que a mí me ponen las guapas, que son las que tienen mejores genes (o es una señal de).
Y yo no tengo genes buenos, y para más inri soy un depresivo (creo que también es culpa de un gen) así que aquí está la explicación de mi poca aceptación entre las féminas.
Y ahora llamadme lo que queráis,
machista, psicópata, loco... como mucho soy un
misógino, y un sociópata en potencia si no fuera porque soy tan tímido.