
Hoy me he dado cuenta de que los resquicios del verano se van poco a poco alejando y vuelve el Otoño. Y me he sentido feliz. Felíz quizá no, sino más bien emocionado.
Emocionado porque pronto el suelo estará repleto de hojas de tonos ocres que crijirán bajo mi paso, en el aire se respirará humedad y dejaré de toser; podré mojarme mirando al cielo y echar vaho por la boca cada mañana. Me encanta el otoño.
Y seguiré pensando en tí, aunque no existas.
