Me estoy mal acostumbrando a asimilar poco a poco el no tener ninguna motivación para hacer nada de lo que hago. ¿Era eso lo que en algún momento me dio por llamar deriva? ¿Dejarse llevar? Por momentos tengo la sensación de que esto se complica más y más y no tengo la menor idea de qué hacer. Siento como si me pudiera derrumbar en cualquier momento, y de verdad que estoy sobre la línea misma. Hoy me ha dado un ataque de rabia -que son cada día más habituales- y poco me ha faltado para empezar a destruir la vajilla entera. Mi percepción temporal se ha alterado y ya no siento que sea Septiembre, Octubre, o Noviembre. Tampoco disfruto el otoño, que era mi estación favorita. Ha llovido seis dias seguidos, pero ya no siento nada cuando veo llover. Ni siquiera me he perdido en la montaña para hacer fotos como me gustaría haber hecho.
Para lo que he quedado. Hay que joderse. Para sentirme avergonzado constantemente, para hacer daño a gente que no se lo merece y para ser la persona más aburrida de mi generación. Nunca quise nada de esto. Si me odio no es porque me sienta mal conmigo mismo (lo cual ocurre de vez en cuando) sino porque no comprendo por qué sigo nadando en la misma mierda que siempre. Quizá sea porque no tengo ni idea de cómo tomarme la vida de otra forma, tal como hace la mayoría de la gente.
Menos mal que de momento uno se puede poner hasta el culo de marihuana y dejar de pensar en esto. Y luego me llaman yonqui. Si de algo soy un yonqui, no creo que sea precisamente de esto.
Wednesday, October 25, 2006
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