Es la una de la mañana. Dentro de algo más de 24 horas empiezo los exámenes. Y francamente, teniendo en cuenta que lo llevo un poco de culo, digo yo:
¿Es tarde para empezar a creer en Jesús de Nazareth?
Quizá al final acabe aprobando, pero ya no es eso. Resulta que desde que dejé el instituto mi rendimiento académico a ido de mal en peor. Y eso no es nunguna invención mía.
Más que a los resultados en sí, me refiero a la dinámica de estudio. Recuerdo que no hace mucho tiempo, -o quizás sí, pero me parece ayer- estudiaba con antelación; mal que bien llevaba los apuntes al día y en clase, lejos de aburrirme, participaba e incluso disfrutaba. Y no es que mi carrera no me guste... simplemente no encuentro la razón por la cual todo eso se ha ido a tomar por culo paulatinamente.
Alguno irá más allá y pensará que soy un vago, y en cierto modo, no estará equivocado. Pero por debajo de mi vagueza, subyace el hecho de que no me vea capacitado para rendir más. Y no deja de ser paradógico que por otro lado, siendo mínimamente racional, sepa que mi límite está muy por encima del nivel actual. Es un puto lío, y es lógico que no entendáis nada de nada, cuando ni yo mismo lo comprendo.
Sunday, January 29, 2006
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment