Wednesday, April 05, 2006

Medianía

Entre el cabreo, la aparente euforia, y la tristeza. Así sigue mi vida.

Que triste es que no pueda contar nada de esto a nadie. Y que a la persona que me importa por encima de las demás le haga daño leer lo que escribo; pues es inútil negar que al menos parte de esto no va dirigido a ella.

Además se que me repito; es lo que tiene una vida monótona. Me levanto por las mañanas sin ningún tipo de motivación, sólo le pido a los días que pasen sin pena ni gloria. Para mí es muy difícil sentirme bien por un periodo prolongado de tiempo, así que soy realista y prefiero la monotonía. Sólo pido no sentirme peor conmigo mismo, pero es difícil que esto no ocurra cuando el problema lo llevas dentro.

Sabes, nunca he odiado a mis amigos, aunque mucho me haya quejado. Me jode su rollo cuando nos juntamos en el pueblo, porque es super alienante. Lo peor es que no me puedo despegar de él... fumar y fumar y beber y beber. Y reírse de los demás. Como comprenderás soy una persona tan débil que cualquier comentario puede hacerme sentir fatal. Es una pena, pero así son las cosas. En uno de los momentos más amargos que recuerdo, me recordaste que mis amigos son geniales, como recriminándome algo. Pero ya ves que todo tiene una explicación.

Las cosas que siento no corresponde normalmente a pensamientos racionales. Es una gran suerte tener amigos y familia y no haber nacido en Mogadiscio. Estos son motivos suficientes como para ser feliz y tener algo en que apoyarte en los momentos malos, pero por desgracia, aunque así lo pienso, pero así NO lo siento. Pensar en estas cosas cuando estoy depre no me hace sentir mejor, sino más bien al contrario; creo que me he portado bastante mal con mi familia y con mis amigos, por no decir contigo. Y con el mundo, mejor ni te cuento.

Me siento tan inferior a tí que no puedo evitar sentirme totalmente inútil cuando pienso que es normal que no quieras estar conmigo. Eso no sería tan grave si no fuera porque me siento inferior con respecto a la mayoría de la gente. Sigue sin ser algo que responda a un pensamiento del todo racional, pero al final de tanto pensarlo, lo termino racionalizando. A veces me indigno, como dices , y me siento por encima de la gente, lo cual tampoco es nada bueno, pues al final me hace sentir fatal. Es en esos momentos cuando hago daño a la gente, como a tí con los esemeses. Cuando estoy triste creo que no soy capaz de hacer daño a nada ni a nadie (que normalmente es el 70% del día). No soy psiquiatra, pero creo que tengo un trastorno maniaco-depresivo. Por lo que he leido, mi estado de ánimo se aproxima peligrosamente a ese patrón.

Muchas veces me he abandonado a mi mismo para acabar peor y así poder dar pena a los demás, porque a veces siento que es lo único positivo que la gente puede sentir respecto a mí. Ahora lo pienso y me hace sentir culpable, por ser tan patético. A veces todo se vuelve claro; puedo sacar conclusiones rápidamente y arreglarlo todo en dos minutos: Son esos momentos cuando aprovecho y escribo aquí. Pero tarde o temprano mi depre regresa y volvemos al principio.

Es una jaula, y creo estar atrapado en todo esto. Ahora me siento enormemente triste porque sabiendo todo lo que acabo de contar, no creo que nadie tenga narices como para compartir su vida conmigo. Y no significa otra cosa que seguir sólo y aislado.

1 comment:

e g f c said...

Eres gilipollas
¿de verdad estás todo el rato con lo mismo? ¿se le pueden seguir dando tantas vueltas a las cosas a tu edad? Se puede, creo yo, si no se tiene nada mejor que hacer. En tu caso, no vale porque te pierdes.
Cuando te conocí
no dabas pena, te comportabas de puta madre y tenías conversación. Así que, ganar el derecho de seguir escribiendo y seguir pensando de esta forma, va a ninguna parte. Efectivamente
a los demás les importa: nada. Pero eso mismo es lo que debe motivarte a ser como te de la gana y a estar a gusto de una vez.
Olvídate
de los demás y ellos vendrán a ti.