Wednesday, April 06, 2005

Tarde de rabia

Ahora mismo me siento muy violento, siento una especie de rabia y odio.

Es lo de siempre, pero ni siquiera me puedo echar un cigarro porque no tengo tabaco. Odio a la gente del pueblo, definitivamente. Putos desgraciados materialistas que no piensan más allá de lo que les meten en la cabeza via reality shows y publicidad. Pero claro, nadie en su puta y desgraciada vida será capaz de reconocer esto jamás, porque para eso tenemos más narices que nadie y vamos -siempre- de buenos, justos y generosos por la vida.

La generosidad no es escuchar a una persona -por compromiso- hasta que te aburres de ella y la mandas a tomar por culo, hundiendola un poco más (Gracias, Texu, Emma, Cristina).
Tampoco es generosidad escucharla pero no compartir nada con ella. Esto es lo que más jode, es como si hablaras con la puta pared; no porque no sepan qué decir, sino porque simplemente no confían absolutamente nada en tí, y nunca hablarán de su vida delante tuya. Eso sí, los puedes usar como pañuelo para sonarte los mocos en caso de tristeza extrema... Tampoco es prestar 5€ para un botellón.

Ante toda esta mierda, me pregunto.... ¿¿Soy realmente tan horrible en el sentido o sentidos que ellos consideren como para merecerme este trato -cuanto menos despectivo- por parte de la gente?? Y ya no de la gente, sino de los que dicen ser amigos/as, que es lo más gracioso. ¿¿Por qué son tan tremendamente hipócritas con todo?? Si no se molestan realmente, prefiero que me olviden, y no volverles a ver en lo que me quede de vida. Si por el contrario estoy equivocado y esto les genera cierta preocupación pues que se impliquen un poco más, ¡hostia!.

Porque paso de ir otra vez al psicólogo/psiquiatra, aunque viendolo así ahora lo cubre la seguridad social :-)

Por otra parte hay dos tipos de personas en base a los esquemas que este tipo de gente utiliza (gente A y gente B). Realmente no es tan descabellado pensar esto. Las personas de tipo A, son admitidas allá donde vayan, se les consiente cualquier cosa, y por supuesto se les da un trato exquisito (ejemplo: Cristina). Yo me incluyo en el tipo B, que a pesar de que me esfuerzo en hacer el bien todo lo que puedo, resultar simpático y todas estas gilipolleces, pues siempre estoy a la cola para todo. Esto no quiere decir que sea perfecto, ni mucho menos. Llevo mucho tiempo jodido y tal -cosa que es de todos y todas conocida- pero en contadísimas ocasiones alguien se ha preocupado más allá de un ¿qué tal? normal y corriente. Tampoco cuando se me ha visto triste se ha permanecido más cerca de mí (no menos de metro y medio). Para comprender esta actitud, recordemos, de paso, que nuestros brillantes cerebros no dan de sí lo suficiente, y no podemos hablar de otra cosa que no sea sexo, drogas o alcohol -realmente poder se puede, pero se te tiran rápidamente al cuello-, no tenemos inquietudes más allá de a que hora empiezan Los Serrano, y sólo resulta gracioso aquél que está todo el día haciendo el gilipollas, o enzarpandose, o tiene un coche -claro- o una cara bonita. Pero luego siempre se nos llena la boca con grandes frases tipo "yo no soy nada materialista ni superficial". Para mear y no echar gota.

¿Me habré estado relacionando con la gente equivocada? ¿En serio estoy totalmente equivocado? Para que no me tachen de injusto diré que también es cierto que les quiero, quiero a mis amigos, pero a veces siento como si no existieran, sobre todo en estos últimos tiempos. Tantas preguntas y tan pocas respuestas. Y cualquiera de ellos que leyera esto se enfadaría muchísimo. Lo entiendo. Pero entenderme vosotros a mí.

Ya tengo tabaco, pero aún así me siento agobiado. El mono queda descartado.

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